lunes, 18 de mayo de 2020

CHUNYAPA


Chunyapa lugar ignorado por propios y extraños, relajante bosque de queñoales y de cataratas melancólicas. Alberga entre sus entrañas una leyenda de pasiones y engaños. 

Transcurrían los años de 1840 aproximadamente. En las tranquilas tierras vitisinas vivía un hombre llamado Perucho de cara redonda, sonrisa risueña y de un lenguaje sencillo pero dulce. Su cuerpo robusto infundía respeto y llamaba la atención de las chicas. Sucedía por lo ya mencionado, no le era difícil seducir a las chicas casadas o solteras, todas querían estar con él. Por eso fue ganándose el rencor de los casados y la envidia de los solteros. Resulta que este peculiar personaje tenía entre sus conquistas 7 hermosas mujeres y a todas ellas les ofrecía matrimonio prometiendo pedir su mano al día siguiente. Esta situación se hacía rutinaria con todas ellas. 

Transcurría el mes de agosto, el paisaje se mostraba seco por el sofocante sol del medio día; y conjuntamente con sus mortales heladas y frecuentes pero frívolos vientos del a atardecer daban un sabor de melancolía. Así nuestro querido Perucho seguía engañando a las 7 muchachas con sus dulces y tiernas palabras. Las sospechas de engaño crecían en cada una de ellas porque este esquivo personaje no cumplía sus promesas. 

Así una tarde cualquiera una de las chicas después de tener sus encuentros amorosos con Perucho decide seguirlo para confirmar sus sospechas. Grande fue su sorpresa al verlo con otra chica. En silencio regresa a su casa y llora toda la noche por el amor no correspondido. Al día siguiente decide hacer lo mismo para desenmascararlo frente a ella sin embargo le encuentra con otra chica. Este suceso vuelve a repetirse durante 4 noches y con chicas diferentes. 

La mencionada decide reunir a las demás pero solo genera discusiones y peleas entre todas. Al final se pusieron de acuerdo y optaron por llevarlo a un lugar lejano y desolado, distante al pueblo de Vitis y darle su castigo y así la gente no pudiera enterarse de la burla que les había ocasionado este Don Juan. Sería una de ellas la que lo llevaría hasta el lugar de Chunyapa con el pretexto de recoger leña y las demás esperarían escondidas entre los frondosos queñoales. Hecho el trato cada una de ellas se fueron a sus casas, la noche transcurría apaciblemente en el poblado. Ya muy cerca al amanecer cuando el canto de los gallos se dejaba oír, Perucho inocentemente pasó a silbar a la chica que había descubierto sus engaños, pues era ella quien le pidió que lo acompañara. Entre risas y carcajadas ascendieron de Pacaya hacia Chunyapa. El día ya había crecido, el sol reflejaba incesantemente por entre los queñoales la pareja de enamorados descansaban y comían lo que ella había llevado. Mientras tanto las demás chicas se escondían entre los matorrales y esperaban ansiosas la señal para salir de sus escondites. Terminando de comer sus fiambres empezaron a jugar a mancornarse primero él a ella y después ella a él. Y cuando le toco el turno a la chica, lo ató tan fuerte que no pudo liberarse, he instantáneamente esta lanzó un silbido tan fuerte que los ecos de los cerros resonaron y en el acto las 6 chicas restantes rodearon a Perucho increpándole por su actitud, preguntándole a gritos a quién quería de verdad. Este elije a la más fornida creyendo que lo iba a defender pero estaba cargada de ira y lo golpeó sin piedad.

El hombre en su desesperación pedía perdón y clemencia pero hicieron oídos sordos a las suplicas. Eufóricas se quitaron las medias que habían sido tejidos con lana de oveja, lo llenaron de arena y lo golpearon tan salvajemente que lo mataron. 

Pero aún muerto le seguían golpeándolo hasta que una de ellas se dio cuenta que Perucho ya no tenía vida. 

Airadas y nerviosas deciden colgarlo de las ramas de un queñoal y hacen un pacto entre ellas para que nadie hable de lo sucedido. Cuando caía la tarde ya el sol con sus últimos brillos se alejaba. Deciden regresar a Vitis por distintos caminos como si nada hubiese ocurrido. Al tercer día en los solitarios parajes de Chunyapa los cóndores revoloteaban sobre el cadáver de Perucho esperando darse un festín. 

Es así como termina sus días este peculiar personaje en un lugar muy alejado a la población por mujeriego.

















domingo, 26 de abril de 2020

LOS PRIMEROS HABITANTES DE VITIS


Los primeros habitantes que poblaron la parte alta del río cañete habrían llegado a esta parte hace aproximadamente 20 000 años durante el periodo lítico razón por la cual fueron nómades, cavernícolas, recolectores, cazadores y pescadores.
Hace aproximadamente 3000 años al volverse sedentarios estos hombres se habrían asentado en parte de Curapa, límites de Huiaquis logrando una agricultura incipiente utilizando al hueso como herramienta principal para trabajar sus tierras.

Las tribus de Hatun Yauyos fueron belicosas, incursionaban unos a otros para robar sus alimentos e incluso a sus mujeres. Estas tribus se instalaban en las partes altas de los cerros, claro ejemplo de esto tenemos a Ñaupa Huasi en Yauyos, Sinchimarca en Laraos, Huamanmarca en Carania, Huaquis en Miraflores, Cochas Huaje en Vitis.

Debido al crecimiento poblacional y por la estrechez de Curapa pasan a Sullcaymarca a la entrada de Huanco, también a Carashay para abastecerse con las aguas que venían desde la laguna de Paraco, donde siembran maíz, papa, kiwicha y otros productos agrícolas.

Durante el periodo del Horizonte Medio recibieron la influencia de la cultura Wari, esto se evidencia en el sistema de construcción de viviendas, cementerios, andenerías, canales de riego, acueductos, bocatomas y reservorios de agua.
Pero por las constantes amenazas de otras tribus como Huaquis, Wayllahuin (Huancaya), etc. pasan a poblar Cochashuasi al pie del cerro de Huayllujina, a donde llevaron el agua desde las lagunas de Winso, Acarcay, Sucuya y Allcacocha por un canal que desde la entrada de dicha población se hace subterráneo, desembocando en la pequeña placita, es por eso que se le da el nombre de Cochas (lagunas) Huasi o Huaje (pueblo). Los Cochas desarrollaron su cultura paralelamente con el Tahuantinsuyo, entre los años 1300 a 1532. Su economía se basaba en la tierra, sembraron todas las andenerías de Marcatupe y Quipichurca, Yanama, Chunkahuaranca y Huancamachay sembrando oca, olluco, papa, quinua entre otros.

Cochas Huasi fue una población numerosa con casas rectangulares, plaza, templos para los dignatarios. Además, chullpas (cada familia tenía una, que utilizaba para enterrar a sus muertos, junto con sus ropas y alimentos que supuestamente necesitarían en el más allá) que son los cementerios que vamos encontrar en la parte alta de la laguna de Pique; y que hoy se pueden encontrar momias sentadas en su estado original con todos sus aditamentos con que fueron enterrados al estilo Paracas Necrópolis.
En la zona de Marcurán, Jicarpuna, Cantagallo se habría desarrollado los Witis quienes tenían como base económica la agricultura y la ganadería. Habrían cultivado todo tipo de tubérculos, maíz, quinua, kiwicha entre otros en los andenes de Rihua rihua, Potararan, Acucacha, Punchao, Manchan (conocida como andenes Sucre). A través del sistema de acueductos, canales y reservorios como las que se encuentra en Punchao, Calapunchao (camino a Chucuchuco) habrían servido para almacenar el agua e irrigar los campos de cultivo. De igual forma habrían represado la laguna de Yanacancha para trasladar el agua hacia las zonas de Rihua rihua, Potaran, Yanaycullca y Curapa.
Los enemigos acérrimos de lo Witis habrían sido los Wayllahuin con quienes habrían tenido serios conflictos, claro está que a la llegada de los españoles estos pueblos no formaron una sola reducción de indios a pesar de la cercanía, como si lo habrían formado con Cochas Huasi.

PASCUA DE NAVIDAD

Se cierra el año folklórico vitisino el 25 de diciembre, las damas preparan para esta fecha sus multicolores azucenas, se baila al compás de la flauta, arpa y violín.
“Las Pastoras”
Se inicia el 25 de diciembre y du­ra tres días, las pastoras “Aylles”, bailan vestidas con disfraces vistosos portando una “azucena” o un árbol artificial adornado profusamente con papel de diferen­tes colores, esta fiesta es la emulación de la adoración de las pastoras al niño Jesús recién nacido en Belén. Bailan al son de una orquesta compuesta de flauta, arpa y violín, y tocan, una música muy peculiar compuesta especialmente para esta danza. La “Junta” que generalmente consta de 6 o más pastoras bailan en presencia de la imagen del niño Jesús y las parejas de las pastoras dan sus ofrendas o en efectivo en forma voluntaria y el tercer día se realiza la despedida de la fiesta muy alegre, concluye con la rompe azucenas y se despiden hasta el “Año Nuevo”.

“El Ponchonacuy” se realiza el tercer día de la fiesta durante la rompe azucena; al promediar las 4 de la tarde todos las pastoras y sus parejas se concentran al frente del local municipal para realizar la rompe azucena al compás de la orquesta que ejecuta una música que tiene sus propia peculiaridad para este acto; antes esta parte ha sido mojado y empozado de aguas para que las parejas durante el baile se mojen, aquí las pastoras tienen que ser cuidadosas para evitar que la pareja rompa el árbol y evitar caer al charco de agua;  terminado esta primera parte todas las parejas al compás de los músicos se trasladan al lugar de Marcurán donde ya algunos jóvenes esperan a los danzantes con árboles o ramas de sauco que harán las veces de azucena. En este lugar se realiza el “ponchonacuy” que no es más que las mujeres se visten de varón poniéndose el poncho, sombrero y otros aditamentos de la pareja, y por su parte los varones hacen lo mismo poniéndose los fustanes, mantas, sobreros y toman el árbol de sauco el cual utilizan como azucena, después de un breve juego con harina, serpentina regresan los danzantes al compás de la música al frente del local municipal donde se repite la rompe azucena o rompe sauco, esta vez se hace difícil romperlas ya que la pareja lo protege muy bien, finalmente acaba la fiesta en un remojón completo.

VITIS DISTRITO DE LA PROVINCIA DE YAUYOS


Vitis, distrito de la provincia de Yauyos, departamento de Lima se encuentra situado al noreste de la provincia y al sudeste del departamento de Lima a 3 616 metros sobre el nivel del mar y a una distancia de la capital de la república de 332 km.
Es preciso destacar que presenta limites altitudinales fluctuantes entre 3200 a 4950 m.s.n.m. entre la región Quechua, Suni y Puna.
Tiene como coordenadas geográficas: 75º 48’ 30” de Longitud Oeste y 12° 13’ 47” de Latitud Sur.
El pueblo capital de su mismo nombre, se encuentra sobre una pequeña meseta, sostenida por las pendientes de Cacamaja y el Pariamantan en las  faldas del cerro Alta Cruz, frente al Manchan, regado por el río Cañete.
Está ubicado entre los contrafuertes de la cordillera occidental de los Andes Centrales del Perú, su suelo es accidentado y goza de un variado clima. Cuenta con un anexo: Chunurarán.

Sus limites son por el norte, con los distritos de Tanta y con el centro poblado de Vilca (Huancaya), por el este, con el distrito de Huancaya, por el sur con el distrito de Alis y por el oeste con el distrito de Miraflores.

 El distrito de Vitis tiene una extensión superficial de 388.58 km2. , incluyendo su anexo.

El suelo vitisino es completamente accidentado, presenta picos elevados con nieve perpetúa como el nevado de  Anco Vilca, profundas quebradas y cerros escarpados, que impiden la existencia de tierras para el cultivo y el pastoreo. Cuenta con hermosos paisajes naturales que les dan peculiaridad de un poblado típicamente andino.

La topografía de Vitis es accidentado debido a la presencia de los contrafuertes de la Cordillera Occidental de los Andes Centrales del Perú, al dirigirse hacia el oeste, en su recorrido va formando pequeñas mesetas y profundas quebradas, por donde corren arroyos, riachuelos y ríos provenientes de las quebradas de Paraco, Sucuya y Yanacancha, que se encuentran entre los 4 000 y 4 500 metros de altitud sobre el nivel del mar.

Los principales Picos son: Anco Vilca y Allco Punta.
Las principales mesetas y terrenos ondulados son: Sucuya, Huayllacancha, Hatún Cancha, Picuy, Chunurarán, Tunsucancha, Yanacancha, Asincuy.
Los pequeños suelos de cultivo se encuentran en los Valles de: Pachacalis, Huachac - Pota capilla en el río Cañete y Guayama – Puente en el río Pacaya.
Las principales abras o pasos son: Pucos que une Las altas mesetas andinas de Sucuya y Huayllacancha y otra Allco que une Asincuy con Tunsucancha.
La hidrografia esta conformado por rios y lagunas, las lagunas principales  son Pique (la más grande), Aqarqay, Sucuya, Allcacocha, estas tres vierten sus aguas al río Pacaya; Paria y Asincuy, vierten sus aguas al río Asincuy, laguna de Langac , Shishay vierten sus aguas al río Chunurarán y la laguna de Yanacancha esta último fue represada para irrigación desde la época incaica.

Los principales ríos del distrito Son: El Pacaya, que nace del nevado de Anco Vilca y la Laguna de Paraco (Miraflores). El río Chunorarán que nace en el nevado de Anco Vilca y la laguna de Omán en el sector de Yupanca (Miraflores), el Asincuy que nace en la laguna de Paria, Azulcocha  y Asincuy vierte sus aguas al río Cañete en el pueblo de Vilca. Los riachuelos de Sucuya afluente del río Pacaya y el de Yanacancha afluente del río Cañete.
En diferentes lugares del distrito existen fuentes, puquiales “ojo de agua”, originadas posiblemente por filtraciones de las reservas subterráneas de agua producidas por las lluvias de los deshielos; por la permeabilidad de las capas terrestres, que brotan en las partes bajas, este hecho geográfico podemos observar muy claramente en “Chaupin puquio”, como privilegio para Vitis, que brotan sus aguas de sus puquiales frescas y cristalinas, bien aprovechadas por los pobladores, quienes con obras de acueductos y cañerías se sirven para almacenar el agua potable, dice un huayno vitisino “hay agua de Chaupin puquio tu eres el que das vida a los vitisinos”.

En la región Suni que se encuentran entre los niveles de Vilcacucho, Sermuna y Huncararan, poseen un clima intermedio entre frío y templado.

En la Puna o Jalca (región de las mesetas y lagunas andinas) tiene un clima frió.
La Región Janca o Cordillera (correspondiente a los picos y nevados) tiene un clima excesivamente frío.
Según la oficina Nacional de Evaluación de Recursos Naturales (ONERN) Vitis presenta parámetros climáticos, como son:
- Precipitación: de 700 a 1650 mm anuales
- Temperatura: La temperatura promedio oscila entre 8 a 12º C
Con respecto a las estaciones notamos dos bien marcadas: el verano con copiosas lluvias, y la de sequía que abarca el otoño, invierno y primavera, siendo en el otoño en el que se siente más frío y perciben las heladas y escarchas. Luego a partir de julio, los campos que antes eran verdes se van tornado dorados por el sol, más tarde grises; los picachos se yerguen casi desnudos, los caminos se cubren de polvareda, las aguas de los ríos y las lagunas, si no desaparecen disminuyen su caudal; y es así como realmente recibimos la primavera, para luego en diciembre recibir las primeras lluvias.

POBLACIÓN
Haciendo un estudio étnico vemos que los primeros habitantes que se establecieron en Vitis y en comarcas vecinas fueron los Witis perteneciente a los Hatún Yauyos
En la actualidad entre los apellidos de origen español se tiene los Flores, Basurto, Bejarano, Castro, Alejos, Romero, López, Espejo, Vilchez, Salhuana, Trigos, Reinoso, Hoces, Feliz, Contreras, Hilario, Lázaro, Santos, Lozano. Otros: Bautista, Hinostroza, Morales, Cangalaya, Collachagua, Sandoval, Fernández, Ravichagua, Parra, Soto, Brañez, Delso, Varillas, Salazar, Zarate y otros.
El Crecimiento natural de la población de Vitis ha disminuido desde 1981 hasta 1993, por la migración de sus pobladores a la ciudad capital, al extranjero y otras ciudades del interior del País.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN
El distrito de Vitis, capital del distrito se une con los pueblos vecinos, el valle del Mantaro (Huancayo, Jauja, Concepción, Chupaca), la capital de la república, capital de la provincia y otras ciudades por medio de una carretera afirmada. Se comunica con la capital de la república y pueblos vecinos por línea telefónica, radio de alta frecuencia y en estos ultimo años se tiene linea telefónica así como Internet  y operadores móviles de Movistar y Claro.

Para viajar a la Capital de la Provincia, capital de la República y el valle del Mantaro se puede hacer por tres rutas: la de Tinco Alis, Yauyos, Lima. Otra Tinco Alis – Chupaca – Huancayo – Lima. Huancaya – Pachacayo y de aquí se puede ir a Lima o Huancayo.
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jueves, 12 de enero de 2017

LA LIMPIA ACEQUIA DE VITIS AYLLU


 La limpia acequia fiesta de raigambre popular, se realiza en el mes de junio de cada año, dando inicio a los trabajos de la Sociedad de Vitis Ayllu.
El mencionado trabajo empieza desde la toma de la acequia llamado “LLUCHPE” a donde hombres y mujeres acuden presurosos y entusiasmados para ejecutar la limpieza y arreglo de la acequia. Cada uno de los trabajadores llevan sus respectivas herramientas, con los que animados por el licor que ofrece: el ALFERES trabajan incansablemente por el curso de la acequia hasta llegar al lugar denominado CHINCHAY COCHA. (Estanque construido a base de piedras y tierra aprovechando una hendidura que ofrece los terrenos de PALLAC PALLAC. Construido por los antiguos del VITIS AYLLU) en este lugar se dan el encuentro con la comparsa de bailarines que van de la población graciosamente disfrazados y al compás de las alegres notas del Pincullo y la Tinya, donde trabajadores y bailarines comparten de una animada fiesta mientras grupos de damas recogen flores propias del lugar para. ofrecer a los disfrazados llamados NEGRITOS quienes ejecutan las distintas mudanzas (compases) bajo el mando de un disfrazado diferente a ellos, llamado peculiarmente ENCAJE, quien lleva plumaje de aves propias de la selva, cascabeles, pantalón de color y cintas de variados colores que pende graciosamente desde el sombrero etc.

Ya en el paraje llamado “MATAHUAYCHA.” las esposas de los trabajadores y de los bailarines esperan con el almuerzo, donde se sirven en una meza larga compartiendo de los diferentes potajes y asemejando a un banquete campestre donde no deja de faltar las exquisitas humitas, la shajcta, el picante de cuY.

La persona destinada a pasar la fiesta es el ALFERES, quien se encarga de presentar un árbol adornado de diversas clases de frutas y además debe entregar a la entidad el licor necesario para los gastos. Una vez concluido el almuerzo, todos se dirigen a la población en medio de una alegría indescriptible, donde las intrépidas señoras van entonando en lugres fijados por la tradición la música llamada el “JAYAHUAY” a cuyo final los danzarines lanzan huapidos característicos. Los negros se deslizan entre piruetas al compás de la música. Durante el camino al pueblo a cada instante se escuchan el sonar de cohetes y al llegar a la población prosigue la fiesta hasta entradas horas de la noche en la casa del Alférez y de las autoridades de la institución.
La limpia acequia de las sociedades de Tomas Ayllu y Cochas Ayllu sigue las mismas costumbres y en la misma oportunidad.






ASHINCUY

Hace muchos años, vivía en aquel lugar solitario un pastor de ovejas y alpacas, sin la compañía de nadie, llevaba una vida monótona, pues día tras día el pastor salía al campo en busca de pasto para el ganado, para retornar al caer el día a su choza solitaria. No tenía a nadie sino al fuego que le abrigaba con su llama opaca y triste. Cuanto soñaba tener en su compañía a una mujer que le diera alegría, amor y caricias; pero no le era fácil conseguir, porque no tenía ninguna vecina a quién ofrecer sus amores y hacerla su esposa, cuantas veces pensó viajar al pueblo en busca de la dulcinea de sus ensueños; pero le era imposible, porque para ello tenía que dejar el ganado que era su único patrimonio, vivía resignado de su amarga suerte, sin tener a quién contar sus cuitas, sino a la laguna que estaba próxima a su choza, al Anco Vilca y al Allco Punta, cual centinelas los protegía siempre. Pasaron días, semanas, meses, quizás años y muchos años para el pastor hasta que cierta vez cuando al caer el día, al retornar a su choza encontró con sorpresa dentro de ella y prolijamente preparados ricos manjares, posiblemente por manos delicadas de una mujer, ¿ Quién será ? se decía el pastor llenado de mil imaginaciones y muy miedoso dio una, dos, tres y quién sabe cuantas vueltas y revueltas por de­trás de los corrales, luego se puso a divisar por los matorrales y los pajonales, en su deseo de poder descubrir a la persona, que le había traído tantos bienes. No quiso tocarlos menos comer, porque pensó de que alguna persona mal intencionada pudo haber traído para hacerle daño y apoderarse así del ganado, ¿pero quién podría ser? pues nadie vivía cerca a él, se tranquilizó un poco y vencido por el hambre y la curiosidad, comió todo y al terminar sintió una gran alegría y se quedo dormido, soñó ingentes riquezas que le obsequiaba una gran dama, pero al despertar al nuevo día, vio que todo era igual que antes; pero al atardecer de cada día cuando el pastor retornaba de sus labores diarias esperábale la suculenta comida preparada por el misterioso personaje y que cada día eran variadas y mas sabrosas. Entonces el pastorcillo; pensó: ¿Quién podía ser la persona tan ca­ritativa que le traía tanta bondad? quizá un hada se dijo para sí; pero deseoso de saber se puso asechar. Grande fue su sorpresa al ver que de las linfas de las aguas de la laguna en mención lebantábase una doncella con vestimentas características de la época: falda roja de bayeta, manta blanca, sombrero de vicuña y con un gran, prendedor de plata, que sujetaba a la manta y con grandes aretes de oro que pendían de sus orejas, quién una vez en tierra se dirigió a la choza del pastor, llevando sobre sus espaldas un atado con su policroma calashmanta e hilando un vellón de lana acompañada de un pichicito blanco como la nieve penetro a la choza. El pastor que todo había visto con asombro y no queriendo dar crédito a sus ojos, fue a la choza para convencerse de quién era esa mujer atrevida que se había permitido entrar a su choza, sin su consentimiento. La sorprendió cuando se aprestaba a preparar la deliciosa mesa, y este al verle hizo unas interrogaciones y se entabló un diálogo entre ambos: ¿Quién eres y de donde vienes? Pregrutóle el pastor.  Soy de este lugar, tu vecina, ¿No me conoces? dísele ella.  Pero que desea en mi choza vuelve a preguntar el varón. He tenido compasión de tu soledad y al ver que no podías atenderte por tus recargados trabajos, me vi obligada a preparar tus alimentos, por si, así puedas casarte conmigo. díjole ella muy tran­quilamente con voz emocionada. El buen hombre enmudeció, pues no sabía que contestar, pero recordando la vida triste y solitaria que había llevado hasta entonces aceptó casarse con ella, a lo que la mujer continuó.  Soy la dueña de un gran número de ovejas, alpacas, llamas y vacas, ya que aceptas ser mi esposo, los traeremos y para ello cierra los ojos. El pastor obedeció el mandato y cuando los abrió se vio en el fondo de la laguna y caminando por la calle principal de una gran ciudad, llegando a una hermosa casa, cuya dueña era la buena mujer, quien mostró al marido, todas las riquezas de aquel reino. El pobre hombre quedó maravillado y asombrado a la vez no había logrado satisfacer su admiración, cuando recibió la orden de: Ya podemos volver, e invítala a que cierre nuevamente los ojos y tan pronto lo hizo, estuvieron en la faz de la tierra, con una gran cantidad de ganados y otros tesoros más, haciéndose de este modo rico de la noche a la mañana. La bondadosa mujer, cierto día le dijo: antes que transcurra más tiempo y me olvide, te digo, siempre que degolléis un animal de nuestro corral haz de entregar a mi pichisito el ruro huira (grasa del riñón), para que se coma, pues el ganado es de él. El buen hombre, esto lo tenía aprendido y lo cumplía fielmente, pero cierta vez, después de algunos años de vida conyugal, posiblemente en la época de cosecha se puso a degollar algunas ovejas para llevar al pueblo de Vitis y hacer el trueque con los productos de la cosecha y en los apuros y las preocupaciones se olvido de entregar al mimado perrito la, grasa del riñón, a lo que el perrito se puso a comer sin el consentimiento del dueño, quien al notar tal atrevimiento castigó al animalito, el que entre aullidos y ladridos se puso a correr en dirección a la laguna, perdiéndose en las espumosas aguas tras el todo el ganado entre validos mugidos, y aún la misma mujer quién hizo caso omiso a los ruegos llantos del pobre hombre quedándose este completamente solo, sin ganado, sin mas patrimonio que la soledad, sin amor y caminó, sumido a la más honda pena. Desde aquel entonces día tras día el pobre hombre se pasaba triste a la orilla de la laguna, por sí volviera la mujer de sus delicias, compadecida nuevamente de su soledad y tristeza; pero nada, todo era igual desde aquel día, silencio y soledad. Cuanto deseaba por lo menos divisar la imagen de su esposa en las cristalinas aguas de aquella laguna, aun eso le fue negado, porque al sumergirse la mujer, el perrito y todo el ganado, las había enturbiado. Los días se hacían muy largos y muy tristes, hasta que sumido en la más honda pena y después de largos sufrimientos, se convirtió en una piedra larga junto a la orilla de la mencionada laguna, en posición de ver algo dentro de las aguas y posiblemente la imagen encantadora del ser querido que le abandonó por un poco de grasa del riñón de una oveja. Desde entonces aquella laguna, llamase ASHINCUY, que quiere decir “BUSCAR EL SER QUERIDO”.



miércoles, 19 de noviembre de 2014

GALERIA

Vitis  es uno de los 32 distritos de la provincia de Yauyos, departamento de Lima .